Millones de unidades salieron al mercado como buenas y fueron vendidas a los clientes… Entonces... ¿Qué es la Calidad Total?
Calidad Total es un sistema organizativo en el cual, la calidad, que por mucho tiempo estuvo en segundo plano resurgió en los años setenta y por estrategia de negocio se le subió a la misma prioridad que el marketing, las finanzas o la producción y las empresas decidieron invertir en la calidad y la tecnología y la formación del personal para conseguirla, siguiendo los modelos japoneses, sobre todo en el automóvil y la electrónica que en esos años conquistaron el mercado de Europa y USA…
También resuena en los anuncios el concepto “Calidad Mundial”, se refiere a que los productos y servicios cumplen los estándares de calidad exigidos en todo el mundo…
En realidad, ambos términos conllevan la idea de que la calidad es una “prioridad” en todas las decisiones…
Hace 30 años la “Calidad Alemana o el Made in Germany” era indiscutible y los productos eran excelentes, robustos, duraderos y más caros…
Hoy, como las empresas en Alemania, Japón, Norteamérica, Taiwán, Corea y China e incluso algunos países latinoamericanos han mejorado mucho la calidad, los productos son muy similares y comparables, por ejemplo, las nuevas pantallas de televisión y los vehículos y lo que incide en la decisión de compra, es más bien el precio, el diseño y la disponibilidad inmediata.
Pero, si no existe la “Calidad Total”
¿Qué está sucediendo con la calidad?
Sencillo, la calidad como argumento, aspecto diferencial y funcional vende y por eso actualmente es el concepto por excelencia en el cual las empresas focalizan su atención, unas en serio, y otras solo como apoyo para sus campañas de publicidad.
En términos técnicos, significa que los productos y servicios son útiles para lo que fueron pensados durante un plazo mínimo preestablecido, y además, satisfacen y exceden las necesidades y expectativas de los clientes.
Por ejemplo: para un reloj, es un determinado número de años que indicará la hora exacta, para un vehículo un número de kilómetros recorridos en condiciones seguras y para los productos y servicios que fabrican en su empresa, los parámetros que demuestren la funcionalidad por el tiempo para el cual han sido fabricados.
No se deje llevar por lo que dicen los anuncios ni por lo que hace su competencia.
Si aun o ha empezado a implantar un buen sistema de calidad, hágalo cuanto antes, pues trabajar con calidad es también la forma más económica y rentable de fabricar, asegurando la fabricación libre de defectos a la primera.
Ojo con argumentar “Calidad Total” o la “Calidad Mundial” si no la tiene, pues argumentar falsedades termina volviéndose en contra de quien lo hace.
Pero si la tiene y es comprobable y competitiva y sus productos o servicios de verdad satisfacen a sus clientes, utilice la calidad como su mejor aspecto diferencial en la publicidad de su empresa, aunque sus productos sean un poco más caros.
Cordialmente,
Pedro Roque
www.peroroque.net

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